Salen en silencio para dirigirse de nuevo a dónde están los niños, y para su alegría al llegar, Lucas ha despertado ya ha pedido que lo acuesten con su hermana a la cual abraza fuertemente.
—Papá — lo llama al verlo entrar por la puerta y le tira los brazos echándose a llorar desconsoladamente— no pude cuidar a Lucy, papá.
—No llores cariño, si la cuidaste, si la cuidaste. Mira, ella solo se dio un golpe en la cabeza mientras tú te partiste un brazo aguantándola, no lo quitaste para que ella n