236. EVA
Dice indicando una pequeña abertura entre las enormes piedras que rodean la isla, Marta enfila directo hacia allá, siendo golpeada la balsa violentamente por las olas que cada vez se vuelven más grandes, temiendo que sea volcada contra los arrecifes y que se ahoguen todos. Rodrigo hace un gran esfuerzo, se pone de pie para ayudarla con la palanca del motor que le hace una gran fuerza y entre los dos logran enfilar hasta pasar la primera muralla de arrecifes, sintiendo como el motor se apaga.