226. SEPARADOS
—Tú también lo puedes llamar Isabella, a lo mejor le está pasando algo serio y no te has enterado porque salimos corriendo de esa manera de la casa. Recuerda muy bien lo que le acabó de pasar el otro día, que está sufriendo de esos enormes dolores de cabeza con la inflamación en su cerebro y la pérdida de visión.
—No lo justifiques Marta, hizo el tratamiento y estaba bien, tanto que empezó a recordar a esa mujer. ¡Christian debe estar muy feliz con su prometida y se ha olvidado de mí y de los