214. EVA
Por otro lado en el apartamento de Eva, estaban reunidos aparte de Oswaldo, otros dos hombres qué acababan de llegar.
—¡Eso es imposible, todo estaba muy bien planeado! ¿Cómo no pudieron coger a esas dos estúpidas? — gritaba Eva caminando de un lado a otro furiosa.
—Señora Eva, ya se lo expliqué, cuando iban saliendo detrás de mí, apareció el guardaespaldas que siempre ha cuidado a su hija, y no dejó que salieran. Y no solo eso, se dio cuenta enseguida que no éramos de los guardaespaldas qu