212. CHRISTIAN
—¡Estamos aquí, papá estamos aquí! — responden las dos emocionadas y corren a abrazarse de él, que las aprieta fuertemente.
—¡Qué bueno que están bien, qué bueno que están bien, no se dejaron engañar! —Repite una y otra vez, mientras la abraza muy fuerte.
—Si lo hicimos papá, si no llega a ser por el tío, nos hubiesen atrapado —dice Isabella sin soltarlo.
—Gracias hermano, por eso mismo te puse a cuidar de ellas. Sé que en tus manos están muy bien cuidadas. Y ustedes dos, si no es con él, no