14. EXPLICACIÓN
Y escucharlo consolándome así, me hace querer llorar aún más. Todo el dolor que he tenido retenido todos estos años de mi vida, sale a flote en los brazos de mi abuelo. Él me aprieta fuerte contra su corazón, acariciando mi cabello. Espera pacientemente que me calme. Cuando lo hago nos sentamos, uno frente a otro con las manos tomadas. No me pregunta nada, solo espera que sea yo quien hable.
—Abuelo, no quiero que hagas nada, por eso no te lo dije, ni fui para allá con ustedes, sobre todo no qu