—¿Estás seguro Chris? ¿Qué era yo esa chica? —pregunta entusiasmada Isabella, ya su suegro lo había dicho, aunque honestamente no lo creyó. Pero que lo recuerde, Christian es otra cosa. —¿No te engañas amor? ¿De veras recuerdas?
—¡Sí, Bella, soñaba contigo! ¡Con verte cada domingo, en tu casa del árbol! ¡Lo recuerdo Bella muy claro! ¡Siempre, con aquellos vestidos llenos de vuelos y tu pelo con el lazo rosa en el lado derecho que yo te lo cambiaba para el izquierdo! ¿Lo recuerdas lo furiosa que