Leo me mira como si yo hubiese cometido un pecado algo que me lastimó, además, no entiendo como es que pudo llegar aquí tan rápido, le lleva tiempo usar la silla de ruedas. Molesta por la forma en que me esta observando, lo llevé de regreso a mi habitación y no se opuso, pensé que lo haría, nos encerramos y así como yo, el espero a que yo hablara primero pero no lo haría, no tengo nada que ocultar o decir
—¿No será que tu hermano trajo a ese tipi para molestarme?. —ruedo mis ojos al escucharlo