Capítulo 23

El camino fue corto a casa pero yo aproveché para preguntarle algo que ya quería saber desde hacía rato.

—Oye Isakar, ¿Tú eres hijo de Aidan?

El aludido me miró y aunque trató de no demostrarlo podía ver un poco de sorpresa en sus ojos y al mismo tiempo la incomodidad.

Supongo que él jamás había imaginado que yo le hiciera esa pregunta.

—Ya estamos en casa, puedes subir, yo me tengo que ir.

Me cortó abruptamente mintiendo e incómodo.

Eso es evidente.

Su actitud es sospechosa pero supongo que no
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP