Tyler.
Nueva York era incluso mucho más ruidosa que Las Vegas, ansiaba correr al departamento que alquilé para mi hermana y darle un beso a mi hija, pero cuando salí del aeropuerto, un hombre alto de cabello entrecano, vestido de traje y corbata negra me esperaba; por las fotos que había observado y estudiado en la tableta que Jameson me había entregado, sabía que este hombre era Henrry, el chofer del padre de mi jefe.
—Joven Shields —saludo solemne.
—Buena tarde, Henrry. —El hombre tomó mi e