capitulo 5.

No tenías que pagarme la fianza. Paso mi lengua por la dulce picadura del corte en la esquina de mi boca. -No lo he hecho -respondió James, el padre de

Tate-, Tu madre lo ha hecho.

Conducía el coche a través de los tranquilos giros y vueltas que llevaban a nuestro barrio. El sol se asomaba a través de los árboles, haciendo que las hojas rojas y doradas brillaran como el fuego.

¿Mi madre? ¿Estaba aquí?

Madoc y James habían estado en la comisaría toda la noch
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