Mundo de ficçãoIniciar sessãoNo tenías que pagarme la fianza. Paso mi lengua por la dulce picadura del corte en la esquina de mi boca. -No lo he hecho -respondió James, el padre de
Tate-, Tu madre lo ha hecho.Conducía el coche a través de los tranquilos giros y vueltas que llevaban a nuestro barrio. El sol se asomaba a través de los árboles, haciendo que las hojas rojas y doradas brillaran como el fuego.¿Mi madre? ¿Estaba aquí?Madoc y James habían estado en la comisaría toda la noch






