Una vez llegaron a la zona de aterrizaje de la isla Ela sintió un alivio enorme, aunque todavía quedaba el miedo del viaje de regreso, ya eso era preocupación para la Ela del futuro.
La brisa era tan cálida como el calor del sol, lo primero que noto al bajarse del avión fue que la vista era incluso más impresionante que la del avión, parecía que estaban llegando al paraíso.
Tamara le iba comentando a Ela lo maravilloso que era el lugar.
—Todo lo que v