Era una actitud completamente opuesta a la de antes de su viaje. Julia lo miró, deseando preguntarle por qué había cambiado tanto de repente.
Treinta minutos después, llegaron al hospital. Andrés la cargó en silencio hasta dentro. Rápidamente un doctor vino a examinarla. Estaba de cuatro meses y podían aprovechar para hacer un ultrasonido.
En la silenciosa habitación del hospital, Julia yacía en la cama con Andrés sentado a su lado.
Esperaban los resultados del bebé. Julia lo miraba de reojo oca