En ese momento, Julia y Emilia estaban en una calle peatonal de Riobelo. Habían salido de viaje para distraerse y explorar. Durante el día visitaron un parque de diversiones, y por la noche disfrutaban de un desfile con jóvenes bailando en trajes tradicionales.
Emilia le preguntó sonriendo:
—¿Te sientes mejor ahora?
—Mucho mejor—respondió Julia, mirando la fogata y sintiéndose más tranquila.
De repente, alguien le tocó el hombro. Julia se volteó y vio que era Daniel.
—¿Señor Ruiz?—exclamó Emilia