Julia observaba la escena, a punto de poner los ojos en blanco. Realmente era una actriz increíble. Andrés miró a Cristina alejarse, apretando los labios. Julia, al ver su expresión, resopló:
—¿Qué? ¿Te da lástima?
—No he dicho nada, ¿o sí?—respondió Andrés con resignación. —¿Aún quieres que te ponga la medicina?
Ella no respondió. Andrés la llevó al sofá, le levantó el rostro y le aplicó un poco de ungüento.
—No deberías enojarte por todo. Debes controlar ese temperamento—le dijo mirándola fija