Andrés pronunció cada palabra lentamente, revelando los verdaderos pensamientos de Alicia.
Ella palideció y dijo entrecortadamente: —Pero al final no le hice nada, ¿no? Ella está bien. Yo no gané nada, ¿por qué me tratas así?
Alicia rompió en llanto doloroso.
Sus sollozos solo provocaron una risa burlona de Andrés. —Es tarde. Cuando te di la oportunidad, no la aprovechaste. Ahora asume las consecuencias.
—Además, te aconsejo que no te enfrentes a mí. Últimamente los González han recibido muchos