El corazón de Julia latía con fuerza. Justo cuando Carlos iba a descubrirla, vio el edificio del hospital al lado.
Sin pensarlo dos veces, corrió hacia adentro, apretando su celular mientras subía las escaleras a toda velocidad.
Llegó al piso lo más rápido que pudo y encontró el ascensor. Sin perder ni un segundo, presionó el botón y entró.
Cada minuto que pasaba era una eternidad.
Cuando finalmente el ascensor se detuvo en el piso 16, respiró aliviada y salió corriendo.
Sin embargo, chocó contr