Julia sintió un apretón en el pecho.
—Soy yo.
—Lo reconocí—respondió Andrés con los ojos cerrados. Su voz sonaba un poco ronca por el alcohol.
—¿Has bebido demasiado?—preguntó Julia.
—Sí—fue su respuesta. Antes, cuando él bebía demasiado, ella solía ir a buscarlo. Él esperaba en silencio a que ella hablara.
Después de esperar un buen rato sin escuchar su voz, oyó la voz de Daniel.
—Julia.
—¿Sí?— respondió ella.
—Quédate aquí. Voy a la farmacia de enfrente—dijo Daniel.
—De acuerdo—asintió Julia