La habitación se sintió diferente una vez que las puertas se cerraron detrás de nosotros.
Más silenciosa. Menos parecida a un campo de batalla y más a un lugar donde el resto del mundo no podía alcanzarnos, al menos durante unas horas.
Observé a Jason moverse por el espacio. Madera oscura, ventanas altas, líneas limpias y un minimalismo controlado. Todo en su dormitorio parecía reflejar al propio hombre.
Moderación.
Control.
—Me ducharé primero —me oí decir.
Necesitaba el agua. Necesitaba