Capítulo 9. Sospechas...
Christopher
Esa noche, el silencio en mi penthouse era tan denso que casi podía tocarlo. Me serví un whisky doble, sintiendo el cristal frío contra mi palma, y caminé hacia el ventanal. Santiago de León brillaba abajo, una alfombra de luces indiferentes, pero en mi mente solo se repetía una escena en bucle: Amber bajándose del Ferrari de Dylan Lugo.
Había algo que no terminaba de encajar. Los he estado siguiendo discretamente desde el tribunal, movido por una mezcla de rabia y una curiosidad que