Capítulo 46. Accidente de Christopher
Christopher:
Iba destrozado en el asiento trasero de la camioneta. No me importó que el chófer me viera; dejé que las lágrimas corrieran libremente, sintiendo que algo se había quebrado definitivamente dentro de mi pecho. El hombre, que me observaba por el retrovisor con una mezcla de respeto y lástima, finalmente se animó a hablar al verme llevar la mano al corazón.
—¿Señor, le ocurre algo? —preguntó preocupado.
—No es nada físico —respondí con la voz desgarrada—. Son problemas y dolores del c