Capítulo 34. ¡Es tan tóxica como Michelle!
En Isleña
El Narrador
En la sala de juntas de la Constructora Lugo, en Isleña, el aire se podía cortar con un cuchillo. Dylan observaba a Helí Mayor y Piero Martucci con una mezcla de desprecio e impaciencia. La mención de la "antigüedad" como un derecho de jerarquía por encima de la competencia profesional había sido la gota que colmó el vaso.
—¿Es que acaso eso significa que porque el vigilante lleva veinte años en la empresa se la debo regalar por antigüedad? —demandó Dylan, con la voz carga