Capítulo 12. Emociones...
En el club de Santiago de León
Amber
No necesitaba ser una experta en lenguaje corporal para saber exactamente qué le estaba pasando a Christopher. Lo conocía de memoria; recordaba la forma en que sus pupilas se dilataban y cómo su respiración se volvía errática cada vez que yo bailaba con ese contoneo rítmico que siempre fue su debilidad.
Verlo huir del club, derrotado por su propio deseo, me provocó una satisfacción casi eléctrica. Con una sonrisa triunfal, abandoné la pista y regresé a la mes