—Sí, muchísimo y que sea duro, por favor —pide con mucho placer.
—No se diga más, este chico estará a todas las órdenes de su princesa. —Deja un corto beso en sus labios y luego la voltea dejándola a espaldas.
Sube un poco su falda y le baja las bragas, ella tenía medio cuerpo acostado sobre la mesa, sus piernas estaban bien estiradas y sus pies tocaban perfectamente el piso.
Ascher se arrodilla y coloca las manos entre sus piernas, quería abrirlas un poco para ver a su consentida, acerca su r