la toma de la cintura comenzando a dejar pequeños besos en su cuello y hombros mientras baja las tiras de su vestido dejándola en ropa interior.
Luego la tomó en brazos para cargarla hacía la cama y recostarla allí.
Se separó un poco de ella para despojarse de su corbata y camisa al igual que su pantalon quedando en boxer.
Él nuevemente unió sus labios a los de Isabel en un beso tierno y suave, la besa tan delicadamente como si temiera romperla.
—Te voy a cuidar está noche y siempre.
Él no tardo