Me desperté cuando el sol alumbró mi rostro y escuche el sonido de los ruidosos pajaritos en la ventana.
Intente levantarme, pero me siento muy adolorida. Se supone que vine a descansar e hice todo lo contrario en esa m*****a hacienda.
El culpable de mi sufrimiento ni siquiera se encuentra en la cama.
Baje las escaleras hacia la sala y observe por la ventana que él se encuentra jugando con Zeus en el jardín.
Después de unos minutos el regreso a la casa dejando al perro afuera.
-Debo ir a mi dep