Durante todo el recorrido hasta salir de aquel siniestro bosque estuvimos atentos y alertas, lo bueno es que ningún alma se apareció frente a nosotros.
Al llegar a la manada con ayuda de Vincent acomodamos a todos en los 8 cuartos disponibles de la casa de la manada, por el momento no tengo mucho espacio pero será suficiente para que descansen esta noche. Al terminar me voy a mi habitación, sobre la cama encuentro el regalo que había preparado, aun esperándome, lo meto en mi caja fuerte.
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