Preguntas.
Estaba sentada frente a él, pero mi mente divagaba, atrapada en cada palabra que salía de su boca. ¿Estaba realmente enamorado de mí? Mi cabeza no lograba encajar las piezas. No podía ser. Eso tenía que ser solo porque era su mate. ¿Cómo podría alguien enamorarse de alguien que no conoce? Todo esto me resultaba ilógico y fuera de lugar.
—¿Eso es un sí? —me atreví a preguntar, mi voz temblando un poco mientras sus ojos se clavaban en los míos, brillando con una intensidad que nunca antes había v