102. La negativa (T2)
Al despertar, el sol se filtraba a través de las cortinas, llenando la habitación con una luz suave. Helios la besó en la frente, y luego en los labios, como si aún quisiera saborear lo que la noche les había regalado. El desayuno, preparado con esmero y siguiendo las recomendaciones del nutricionista, era un recordatorio silencioso de los nuevos comienzos, de las promesas de una vida compartida. Helios la observaba mientras comían, y en su mente, no podía dejar de pensar en lo afortunado que e