Mundo de ficçãoIniciar sessãoEmma despertó a la mañana siguiente con el aroma del café casi en la nariz, se sentó en la cama sujetando las sábanas de seda negras contra su pecho, pasó una mano por su larga melena negra y vio al mayor al fondo de la habitación, había un par de ventanales que el día anterior no había visto debido a las enormes cortinas, ahora ambas puertas estaban abiertas de par en par y sentado en una silla frente a una p







