57. Qué linda suegra
El desayuno ocurrió en silencio y era innegable la tensión en el ambiente, sin embargo, la mirada con el gesto amable de su cuñado cuando sus miradas se encontraban le hizo sentir que tendría un aliado dentro de casa, esperaba no equivocarse.
Terminados de desayunar fueron a la cita prevista, Sila les invitó a sentarse y sin más comenzó a hablar.
— En primer lugar quiero que sepan que si creen que con esa jugada de ayer todo se ha resuelto, ganaron algo o lo han hecho a propósito para vengarse