27. ¿Dónde está Emma?
Alexander
Dago corría con desesperación a través del bosque, sus patas golpeaban el suelo cubierto de nieve con una velocidad frenética, mientras el sol se escondía tras los árboles y la noche comenzaba a cubrir con su manto oscuro.
Aullaba con una furia desgarradora, reflejando su ira, su preocupación y su tristeza. La nieve caía sobre él, cubriéndolo de blanco, pero no sentía el frío, solo sentía desesperación por encontrar a Emma, que había desaparecido sin dejar rastro.
A la velocidad en la