Me desperté a primera hora. ¿Cómo lo sabía? Por la posición del sol, claro. Miré a mi alrededor y vi a Jake durmiendo a cierta distancia. Le observé: su pelo negro estaba desordenado y sus labios tenían una sonrisa tensa. Me pregunté que estaría soñando. Recordé todo lo que pasó anoche y me sonrojé: aunque no quería perder aún mi virginidad... no le había mentido, era verdad que me sentía atraída hacia él aunque no sabía el motivo. Era una sensación extraña para un chico al que había conocido c