Capítulo 47.
—Bueno, al menos ahora sabes mi nombre. Una gran mejora a nuestro último encuentro, pequeño rey. — Dije con burla cerrando la puerta detrás de mí.
—¿Me podrías explicar por qué mierda has tardado todo el día en llegar?— Dijo en tono peligrosamente bajo.
—¿Me querías aquí a una hora en específico?— Pregunté rascando mi cabeza. — No estaba enterada. — Dije encogiéndome de hombros. — Todo lo que sé es que me querías aquí hoy y, técnicamente, aún es hoy.
Comenzó a ponerse de ese lindo tono púrpura