Capítulo 46.
El poni hermoso se pegó a mi costado derecho mientras que Cole me flanqueaba el costado izquierdo. Con un pequeño resoplido, el poni empujó un poco mi hombro insistentemente.
—¿Qué pasa guapo?— Dije acariciándolo ante las cejas levantadas de Cole. — ¿Quieres que vuelva a subir o quieres unos mimos?— El relinchó y yo comencé a acariciar suavemente su lomo. Tomaría su pequeño e imperceptible ronroneo como que había acertado.
—A Maxim no suelen gustarle las caricias. — Dijo Cole con voz baja mient