Capítulo 25.
Yo lo miré detenidamente y sacudí la cabeza antes de recordar que eso era mala idea.
Carajo, como dolía.
-Solamente hay tres personas en el continente que me importan y dos están aquí. - Señalé a Mateo y Tío Chad. - Así que supongo que hablas de la tercera persona. -Dije con mi cara inexpresiva.
-Puedo deletrear su nombre, si esto es tan difícil de entender para ti. - Dijo con una sonrisa de mierda.
Automáticamente, giré a ver a Mateo.
Carajo, no lo haría de nuevo.
-Cariño ¿Tú también escuchast