Mundo ficciónIniciar sesiónMientras voy para allá, él me platica su recorrido y me describe las calles de una manera tan graciosa que me mata de risa todo el camino, el conductor debe de pensar que estoy loca. Él me mata de risa y aunque no le quiero decir nada, eso le está dando puntos en esto que queremos empezar.
—Dime que ya casi llegas.— Insiste.







