Mundo ficciónIniciar sesiónEra un día lluvioso, 5:30 de la tarde, hora pico. Las personas comenzaban a salir de sus respectivos empleos, empezaba a dibujarse en la ciudad un tráfico descomunal, personas iban y venían desde o hacia sus casas, tal vez a un café o simplemente a caminar o hacer ejercicios. Javier, frente a la ventana de su oficina, observaba la dinámica citadina en tanto se tomaba un café bien cargado y fumaba un cigarrillo. De pronto, la secretaria ubicada afuera







