Capítulo 9.
AMARA CORTÉS.
Él me lo está imponiendo. No me lo está preguntando, si no que ya lo ha elegido por mi. Por supuesto que iré a esa cena, por supuesto que me comportaré como sumisamente, pero no por decisión propia, si no porque cualquier cosa que él no se atreva a hacerme a mi, sé lo hará a mi madre.
— ¿Alguna objeción? —Pregunta.
— No. Pero eso no cambia que no esté de acuerdo con la cena. —Respondo. Aprieta aún más mi rostro y yo lo agarro de la muñeca tratando de librarme de él.
— La rebeldía