Se abrió fuego.
Los Staton tenían hombres en puntos estratégicos para poner alto al fuego, sin embargo, uno de los hombres de Mendoza logró herir a sus jefes. Los amigos de la mafia que les acompañaban se debieron en los mismos bandos que habían llegado, unos a favor otros en contra, sin embargo en medio de las balas Lexie seguí ateniendo preso a Mendoza en el suelo mientras venían a sus refuerzos.
A los Staton les quedó una cosa clara, la v
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App