Berrocal
Estaba acostado con mi esposa acariciándome el pecho. Durante el último año he descubierto que Lexie no es una persona de palabras, sino de gestos y los más pequeños son sus favoritos. Mi esposa me recordó que debíamos alistarnos para el despegue.
Repasó conmigo las claves mientras nos vestíamos. Sé que esto es por negocios, pero lo que más me preocupa es que esté esforzándose tanto por ocupar los zapatos de un hombre que tuvo tanto poder.
Comenten lectores, no sean fantasmas
| Me gusta