PAPÁ CEO: 32. No soy un príncipe azul. No voy a salvarte
En seguida llamó a Nick y lo puso al tanto de lo que estaba ocurriendo. Odiaba tener que hacerlo, pero sabía qué era lo mejor y su cuñado se aseguraría de tomar las precauciones necesarias a la hora de proteger a su hermana y a la suya. Lo que le fastidiaba era que Calioppe tuviese que revivir el pasado y preocuparse porque Tiara seguía haciendo de las suyas, incluso desde prisión. Ahora que era madre y una esposa feliz, era lo último que quería.
— No puedo creer lo que me estás contando, Thiag