PAPÁ CEO: 10. Me equivoqué con ella
El corazón de Thiago bullía de desesperación, y, por el contrario, el de Alexia latía de desconcierto.
— ¡Suéltame! ¿Cómo… te atreves a decir una cosa así? — le preguntó, con los ojos abiertos, horrorizada — Yo jamás le haría daño a ese pequeño inocente.
Thiago estaba demasiado rabioso y nervioso cómo para creer en sus palabras; sin embargo, algo en su interior le decía que era verdad, que ella sería incapaz de dar a su hijo.
La soltó sin saber qué pensar, y le dio la espalda.
En eso, aparec