21. ¡No eres más que una sinvergüenza!
Caminó hasta los establos, intrigado.
Debido a la hora, muy pocos trabajadores se encontraban por allí, así que solo se detuvo cuando vio una figura salir de las sombras.
«Era ella». Pensó. Miraba a su al rededor como si buscara algo… o a alguien.
Nicholas entornó los ojos y avanzó con cautela hasta que la descubrió hablando con un peón. Tuvo que esconderse detrás de un muro para evitar ser visto.
— ¿Sabes dónde puedo encontrar a Danilo? — la escuchó preguntar con gentileza, y en seguida, to