Capítulo 69. Valdrá la pena
Benedict no piensa. La furia lo ciega en ese instante.
En su mente, solo existe una imagen: Isabella, riendo con otro, permitiendo que otro hombre esté cerca, disfrutando lo que debería ser suyo. El veneno de los celos le recorre la sangre, lo empuja, lo arrastra hacia ella sin medir consecuencias.
Se acerca a Isabella en dos zancadas, la toma del brazo con fuerza, apretándola más de lo necesario. Ella suelta un pequeño grito, intentando zafarse.
—¡Suéltame! —exige, forcejeando.
Pero Benedict n