La ceremonia dio inicio, pero la verdad era que ni Lorenzo, ni Coral estaban escuchando nada. El silencio era absoluto, la única voz era la del sacerdote quien ahora les dio la palabra para que dijeran sus votos.
Lorenzo fue el primero en tomar la palabra y aun cuando la razón de su boda era algo que tanto el cómo Coral sabían, las palabras que dijo a continuación lograron tocar fibras en los invitados, mas importante aun llegaron al corazón del Coral, corazón que ella creía inmune.
- No