Podía sentir los nervios de Mateo a flor de piel.
Liam iba en el asiento del copiloto Ignacio manejaba mientras que Mateo y yo íbamos en la parte de atrás por sugerencia mía claro está sabía cómo iba a estar de nervioso y quería estar para él.
El carro iba en completo silencio al llegar fui la primera en bajar luego bajó Mateo ambos caminamos tomados de la mano mientras podía escuchar los pasos de mi hermano y de Ignacio detrás de nosotros
Suspiré para luego tocar la puerta de aquella enorme