4 días habían pasado desde aquella noche que la había mordido Y aunque despertó luego de la fiebre es como si hubiese caído en coma.
No podía evitar sentir rabia conmigo mismo porque yo sabía que no tenía que haberlo hecho.
No tenía que haberla mordido pero su insistencia y mis ganas de por fin marcarla me ganaron ¿y ahora que se supone que iba a pasar?
Me sentí desesperado porque sabía que era algo que yo no podía evitarlo ni podía hacer algo para que ella se recuperara.
La puerta de mi des