Sus colmillos salieron de mi cuello para luego recibir sus embestidas, mis manos se aferraron a su espalda.
Me sentía en el cielo.
Sus labios atacaron los míos de forma apasionada.
Gemi completamente extasiada.
Desperté con el cuerpo completamente adolorido, abrí los ojos dispuesta a levantarme para ir al baño pero grité del susto al ver a Mateo ahí mirándome fijamente
¿Y a este que le pasa?!
Ya tiene que dejar de hacer ese tipo de cosas!!
— Por qué estás ahí?!— Pregunté
— Te sientes bien?— P