—Por supuesto, señor. Aunque no estaría nada mal probar el bocado antes de irnos.
—¿Te gusta esa mujer? —preguntó Charles .
—Mujer es mujer. Obviamente no es la americana; ese bocadito sería delicioso —dijo Robert
—Mejor vete olvidando de ella. Si consigo atraparla, no pienso compartirla. Pero